
Un lago que parece guardar el reflejo de todas las montañas, un paseo entre bosques y una ciudad donde deteneros a disfrutar de una buena cena. Canadá invita a combinar naturaleza y vida urbana en una luna de miel con mucho por descubrir. Diseñamos vuestra ruta según la época del año, los días disponibles y los lugares que más os ilusionen.
Grandes paisajes, vuestro propio camino
El oeste, entre lagos y montañas

Las Montañas Rocosas, los lagos de Banff y los paisajes que invitan a detenerse por el camino. Podemos diseñar una ruta por el oeste canadiense con tiempo para pasear, disfrutar de los miradores y alternar las visitas con momentos tranquilos en plena naturaleza.
El este, ciudades con historia

Las calles del viejo Quebec, los barrios de Montreal y la fuerza de las cataratas del Niágara ofrecen otra forma de descubrir Canadá. Si os atrae esta zona, organizamos las etapas para combinar ciudades, cultura y naturaleza, ajustando las distancias a vuestro ritmo.
